Roberto, la radio, la rabia, la siembra (Freddy Morales Vaca)

Los huracanados vientos neoliberales arrasaron las minas estatales en 1986. Los combativos trabajadores mineros, que no pudieron doblegar las dictaduras, fueron arrasados en democracia. Camiones repletos, familias enteras se iban de madrugada, de tarde, de noche. Los campamentos quedaron vacíos. Roberto, entonces, convocó a una procesión desde la parroquia de Siglo XX hasta las montañas vecinas de colas y desmontes para sembrar flores en la piedra.
“Sembrar donde nos dicen que hay muerte”, gritó por el poderoso altoparlamente de Radio Pío XII el cura norteamericano, Oblato de María Inmaculada, que en 1962, al llegar al inhóspito distrito minero, en el altiplano boliviano, no entendía las consignas anti yanquis de los muros y que revivió la misma sensación de los sacerdotes de la Orden que le precedieron.
Los Oblatos llegaron a Bolivia en 1959 con la consigna de combatir al comunismo y para conseguirlo instalaron Radio Pio XII en Siglo XX, en pleno corazón del ideologizado y combativo movimiento minero. Por eso la radio lleva el nombre del Papa anticomunista y, por ello, no fueron pocos los roces con los sindicalistas de Catavi y Siglo XX de entonces.