LOS OBLATOS: POR LA DIGNIDAD Y LA JUSTICIA

Los Misioneros Oblatos de María Inmaculada (OMI), el 18 de julio cumplieron 53 años de presencia en el país, trabajando prioritariamente con campesinos y mineros en el Norte de Potosí, pero también en las ciudades y barrios marginales de Cochabamba, Oruro y La Paz, al servicio de los sectores empobrecidos y excluidos del sistema.
Los primeros misioneros que llegaron al país hicieron una elección de tipo evangélico, de trabajar en el área rural con los campesinos del Norte de Potosí, desde la opción preferencial de los pobres y con los mineros, por la importancia que tenía para el país a nivel social, económico e ideológico.
Han transcurrido 53 años de un trabajo pastoral y evangélico, de encuentros y desencuentros con la cultura, de alegrías y tristezas, pero también de innumerables aportes que son dignos de mencionar en mérito a su compromiso con la justicia, los derechos humanos y los valores cristianos.
El P. Gregorio Iriarte, sacerdote Oblato, español de nacimiento, llegó a Siglo XX en los años 60, fue Director de Radio Pío XII en Siglo XX, Fundador de la Asamblea Permanente de Derechos Humanos de Bolivia. Sufrió en carne propia la Masacre de San Juan en el gobierno del Gral. René Barrientos, le tocó a dura tarea de levantar muertos, auxiliar heridos y lograr la mediación entre los sindicatos mineros y el gobierno militar.